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Power Walking, para los que odian correr

Que el running es el deporte de moda por excelencia no hay quien lo dude. Puedes practicarlo en cualquier parte, en cualquier momento, solo o en compañía y no puede ser más económico. Pero, ¿qué pasa con la gente a la que no le gusta correr y quiere mantenerse en forma haciendo algún tipo de ejercicio físico sencillo y asequible?

En los últimos tiempos, una nueva moda ha ido ganando adeptos y haciéndole la competencia al running: hablamos del power walking, una alternativa para aquellos que odian correr y que aporta múltiples beneficios.

 

¿En qué consiste el power walking?

También llamado smart walking, consiste, básicamente, en caminar a un ritmo elevado durante un tiempo prolongado. Pero no es tan simple como parece. Al igual que cualquier otro deporte, el power walking requiere de una ejecución precisa si se quieren disfrutar de sus beneficios.

Claves del power walking

  • El ejercicio
    Caminar rápido, moviendo los brazos al ritmo, con el abdomen contraído y elevando ligeramente la punta del pie.
  • La postura
    Para practicar el power walking correctamente y evitar lesiones, debe mantenerse el tronco erguido, los hombros hacia atrás y ligeramente hacia abajo, el pecho arriba y la vista al frente. El abdomen debe mantenerse tensado para proteger la zona lumbar.
  • Duración e intensidad de las sesiones
    Para aquellos que no practican ejercicio físico regularmente y desean iniciarse en el power walking, lo ideal es empezar con tres sesiones de entrenamiento a la semana de veinte minutos cada una a un 60 % de la frecuencia cardíaca máxima. Aquellos que ya estén acostumbrados a hacer deporte, pueden realizar tres sesiones a la semana de entre 45 y 60 minutos con una intensidad de entre el 65 % y el 75 % de la frecuencia cardíaca máxima.

La práctica de ejercicio físico regular es fundamental para mantener un estilo de vida saludable, mantener el tono muscular y evitar los problemas de sobrepeso.

¿Cuáles son los beneficios del power walking?

Una vez conocidos los fundamentos del power walking, pasemos a ver los múltiples beneficios que aporta a nuestro cuerpo la práctica de este ejercicio físico y las ventajas que ofrece respecto al running.

  1. Fortalece la musculatura
    Es un ejercicio muy completo en el que se fortalecen múltiples grupos musculares, tanto del tren superior como del inferior. Contribuye a mantener el tono muscular.
  2. Ayuda a eliminar los problemas de sobrepeso
    La práctica regular de power walking ayuda a quemar grasas y, en consecuencia, favorece la pérdida de peso.
  3. Mejora el estado de ánimo
    Al igual que sucede con la práctica de otros deportes, el power walking ayuda a reducir el estrés, la agresividad e incluso previene la depresión. Esto se debe a la liberación de hormonas como la serotonina, que reduce el estrés y la ansiedad; o la dopamina, que es la responsable de que nos enganchemos al ejercicio físico.
  4. Prevención de enfermedades
    La práctica regular de power walking previene el infarto de miocardio, enfermedades cardiovasculares, la diabetes, la osteoporosis e incluso algunos tipos de cáncer.
  5. El esfuerzo biomecánico
    Es menor sin que, por ello, disminuya el esfuerzo cardiovascular. Se reduce el impacto en las articulaciones, ya que, al contrario que cuando se corre, siempre hay un pie apoyado en el suelo. Se reducen así las posibilidades de lesión.

El power walking es una opción ideal para aquellos que acaban de lanzarse a la práctica de actividad física y también para asiduos al running que busquen cambiar su rutina de entrenamiento.

Puedes practicarlo cuando y donde quieras y ahorrándote las cuotas del gimnasio. ¿Necesitas más razones para empezar? ¡Nosotros no! ¡A caminar!

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