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Consigue tu objetivo. Estrategias de coaching para no abandonar

Si eres de esas personas que quieren o necesitan perder peso y cambiar de dieta pero no consigues aguantar dos días seguidos te mostramos unas estrategias para que encuentres la motivación necesaria y logres tu objetivo. Seguramente, hayas leído o escuchado sobre coaching en relación a personas con baja autoestima y deportistas o emprendedores que quieren conseguir sus proyectos. ¿Y en nutrición? ¡Sí! El coach nutricional existe y vamos a explicarte aquí algunas de las técnicas que utiliza en sus sesiones.

Seguramente, hayas leído o escuchado sobre coaching en relación a personas con baja autoestima y deportistas o emprendedores que quieren conseguir sus proyectos. ¿Y en nutrición? ¡Sí! El coach nutricional existe y vamos a explicarte aquí algunas de las técnicas que utiliza en sus sesiones.

Tener claro que es un proyecto a mejor

Seguir una dieta saludable y sustituir alimentos más calóricos por alimentos más ligeros es bastante sencillo. A poco que nos pongamos, podemos lograrlo. El universo de sabores, aromas y combinaciones permite alimentarnos bien y disfrutar de la comida al tiempo que cuidamos nuestra salud. Cuando escuchamos la palabra dieta, todos salimos huyendo.

Lo que comemos se refleja en nuestra salud y nuestra salud se reflejará en las ganas que tengamos de emprender proyectos y comernos el mundo. Así que empecemos por tener esta idea clara en nuestra mente. Nos ayudará seguir con la motivación alta en nuestro proceso de cambio.

A pesar de que alimentarse bien no es complicado somos pocos los que tenemos la fuerza de voluntad suficiente para cambiar nuestros hábitos alimenticios y seguir una dieta correcta.

Observar nuestras emociones

La manera en la cual comemos está relacionada íntimamente con la autoestima y las emociones. ¿Recuerdas cuando nos refugiamos en aquel delicioso croissant de chocolate porque el jefe nos ha echado una bronca? ¿O cuando se nos corta el apetito porque tenemos un examen? Estas son sólo dos situaciones que demuestran la importancia de las emociones en la dieta e indican la importancia de observar lo qué nos pasa cuando comemos.

Se ha demostrado que hay personas que se boicotean a sí mismas las dietas cuando están logrando adelgazar. ¿Por qué lo hacen? En el fondo, hay una carencia de autoestima. Te recomendamos que anotes qué te pasa por la cabeza cuando decides saltarte la dieta y verás como las más de las veces lo podrías haber evitado.

La comida es a menudo ese cauce a través del cual se canalizan los altibajos emocionales.

Estrategias para controlar los impulsos

Acepta tus sentimientos y emociones. Nos han enseñado a ocultar lo que sentimos porque mostrar tristeza o miedo nos muestra débiles ante el adversario. Pero no hay que reprimir lo que sentimos. Llorar no es malo y enfadarse tampoco, pues estas actitudes forman parte de los comportamientos normales de las personas. Al ocultar las emociones, estas necesitan un cauce por el cual salir, como el río que se desborda por mucho que se trate de contener.

La mala noticia es que los emociones negativas no pueden eliminarse y la buena es que puedes liberarte de ellas por otras vías que la de la alimentación. ¿Cómo? Pues por ejemplo practica deporte, baila, escribe, pasea, nada, canta, vete de compras, lee… Lo que te venga bien para relajarte.

  1. Ir pasito a pasito
    No se pueden escalar montañas de un salto y tampoco cambiar los hábitos de hoy para mañana. Proponerte una meta imposible te desanimará pero si tu objetivo es realista y lo divides en mini retos, te será más fácil llegar al final.  Por ejemplo, si quieres perder 4 quilos deberás prever un par de meses de dieta y luego tendrás que ajustar tu alimentación para que mantenerte en el peso conseguido. Lo mejor es que empieces con el objetivo de aguantar una semana, y luego otro, y luego otra… hasta que al final, consigas tu Reto.
  2. Créetelo
    Si no crees que puedes comer mejor, hacer deporte y perder peso, no sucederá. De ti depende. Puede sonarte surrealista, pero reflexiona sobre las veces que te ha pasado: cuando has estado convencida de algo y efectivamente ha sucedido. Coge lápiz y papel y haz dos listas. En una, anota todo lo que sucederá (positivo), si te pones en acción; y en otra, lo que sucederá, si no lo haces. Motívate con todos los beneficios que te supondrá comenzar la dieta y seguirla bien. Ten presente que, si cometes un fallo, no pasa nada. Siempre podrás volver sobre tus pasos y empezar de nuevo y compensar el error cometido. Pero debes ponerte en marcha.
  3. Felicítate
    Esto es imprescindible. ¡Regálate algo cuando consigas cada uno de los mini objetivos que te has propuesta!

¿Hay mayor proyecto que cambiar tu alimentación para cambiar y mejorar tu vida? Somos lo que comemos, cuídalo.

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